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Martes, 31 de Julio de 2018 - 16:00 h.

El Tribunal Supremo acaba de resolver por fin, y por primera vez de manera directa la controvertida cuestión arrastrada desde la reforma laboral de 2.012 (operada por el RDL 3/2012), en su Sentencia núm. 603/2018, por el Pleno, en Unificación de Doctrina núm.: 663/2017 - STS 2738/2018 - ECLI:ES:TS:2018:2738

La cuestión de fondo consiste en decidir si, decaído en su vigencia un convenio colectivo de trabajo y existente uno superior, si procedía aplicar la discutida “contractualización” de condiciones de trabajo a que se refiere la sentencia de la presente Sala IV de 22 de diciembre de 2014, rec. 264/2014 o, por el contrario, si se debía aplicarse el artículo 86.3 ET y considerar vigente el convenio de ámbito superior.

Es decir, si perdida la vigencia del Convenio Colectivo que venía siendo aplicable a la relación laboral de los trabajadores, se adquirían como derechos consolidados las condiciones que venían siendo aplicables, o por el contrario debía ser aplicable directamente el Convenio Colectivo de ámbito superior. Pues bien, la novedosa sentencia proclama la aplicación del Convenio Colectivo de ámbito superior sin ninguna duda.

No obstante, recuerda la resolución del alto tribunal que la regla de la ultraactividad está concebida, como norma disponible para la autonomía colectiva, para conservar provisionalmente las cláusulas del convenio anterior mientras continúe la negociación del convenio siguiente, durante un determinado tiempo que la ley considera razonable, pero no para cubrir vacíos normativos surgidos como consecuencia de la conclusión del convenio cuya vigencia ha terminado, ni para perpetuarse eternamente.

Se enfatiza en la doctrina confirmada por el Tribunal que la regulación del régimen de ultraactividad legal implica, como impone el artículo 86.3 ET, que transcurrido un año desde la denuncia del convenio se aplicará, si lo hubiere, el convenio Colectivo de ámbito superior que fuera de aplicación.

El espíritu de la reforma laboral de 2012 para el presente caso pretendió incentivar que la renegociación del convenio se adelante al fin de su vigencia sin necesidad de denuncia del conjunto del convenio; y, además, para cuando ello no resulte posible, evitar una "petrificación" de las condiciones de trabajo pactadas en convenio.

Como decimos, la cuestión es novedosa en tanto que el Alto Tribunal con la presente resolución ha sido la primera vez que fija la doctrina al tratar la cuestión de manera directa y expresa.

Si es cierto que la Sala de lo Social del TS había resuelto indirectamente la cuestión con ocasión de su sentencia TS de 22 de diciembre de 2014, rec. 264/2014, cuando estableció la contractualización de las condiciones establecidas en el convenio que perdía su vigencia, pero en un supuesto en el que no existía convenio colectivo de ámbito superior que resultase de aplicación.

Con ocasión de las SSTS de 17 de marzo de 2015 (rec. 233/2013) de 2 de julio de 2015 (rcud. 1699/2014) y de 7 de julio de 2015 (rec. 193/2014) no hicieron ninguna referencia al problema que aquí se suscita, pues planteaban la validez y aplicabilidad de los "pactos en contrario" suscritos en el propio convenio colectivo que perdía la vigencia y que había sido suscrito antes de la reforma de 2012, del artículo 86.3 ET.

Más tarde, la sentencia TS de 23 de septiembre de 2015, rec. 209/2014, si se refirió a la aplicabilidad del convenio fenecido por finalización de su vigencia existiendo un convenio de ámbito superior aplicable; pero lo hizo en un supuesto que contenía una particularidad importante consistente en el hecho de que el convenio superior regulaba materias como la estructura y concurrencia de convenios, la subrogación del personal, el régimen disciplinario, la clasificación profesional y la formación para el empleo, las modalidades de contratación, el periodo de prueba, la igualdad de trato y de oportunidades, los planes de igualdad y la prevención de riesgos laborales (art. 10.2), pero no contemplaba los aspectos más típicamente "normativos" y relevantes del vínculo laboral individual, tales como retribuciones, excedencias, licencias, jornadas, permisos, vacaciones, horas extraordinarias, etc. (arts. 6 a 21, entre otros, del convenio provincial).

Por tanto, la última sentencia comentada, la STS 23 de Septiembre de 2.015, se consideró la exclusión de la aplicabilidad del convenio superior, pero porque entendió el alto tribunal que no era un verdadero convenio en el que se establecían condiciones de trabajo sino que se trataba de un convenio cuyo objetivo declarado consistía en "regular materias de ordenación común para todo el Sector y distribuir competencias normativas reguladoras entre los distintos niveles negociables".

VINCIT ABOGADOS.
Miguel Ángel Díaz Herrera – Abogado.
madiaz@vincit.es

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Jul 31, 2018 por Miguel Ángel Díaz Herrera