Plan de Pensión

Como se sabe, los planes de pensiones son aquellos instrumentos financieros voluntarios y privados por el cual los aportantes al mismo constituyen una cobertura privada y no sustitutiva a la Seguridad Social, a efectos de complementar los futuros hechos causantes de jubilación, supervivencia, viudedad, orfandad o invalidez cuando los mismos se produzcan, a salvo de ciertas particularidades.

Por su propia naturaleza, los planes de pensiones deben responder al principio de irrevocabilidad de las aportaciones del promotor. Tal es así que, inicialmente, la antigua Ley 8/1987, de 8 de junio, sólo preveía la posibilidad de hacer efectivos los derechos consolidados con la incorporación a otros planes y cuando se produjesen las contingencias protegidas.

Por consiguiente, en un principio, las prestaciones se causan cuando se generan las contingencias protegidas en los planes de pensiones (Jubilación, Incapacidad Total y Permanente o Gran Invalidez, Muerte del partícipe o beneficiario y la Dependencia Severa o Gran Dependencia del partícipe) y podrán percibirse en forma de renta o capital.

Ahora bien, la posibilidad de adelantar el cobro total o parcial de las prestaciones protegidas fue dulcificándose, sobre todo con el reconocimiento de dicha posibilidad tras el dictado de la actual ley, es decir, el Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Regulación de los Planes y Fondos de Pensiones (TR 1/02 LRPFP).

Así, tras la entrada en vigor de aquella norma, cabe la posibilidad de la anticipación de las prestaciones con cargo a las aportaciones previamente realizadas, pero únicamente por los motivos tasados por dicha norma, y no solo para los planes de pensiones, sino también a los sistemas de previsión complementaria análogos a los planes de pensiones, es decir, planes de previsión asegurados, planes de previsión social empresarial y seguros concertados con mutualidades de previsión social.

Así, a día de hoy, estos son los motivos tasados por la norma como contingencias que generan el rescate, o como causas que posibilitan el anticipo de las prestaciones:

a) Jubilación, según regulación por la norma de Seguridad Social.

Además, cuando no sea posible el acceso de un partícipe a la jubilación, por no reunir los requisitos legales, la contingencia se entenderá producida a partir de que cumpla los 65 años de edad, en el momento en que el partícipe no ejerza o haya cesado en la actividad laboral o profesional, y no se encuentre cotizando para la contingencia de jubilación en ningún régimen de la Seguridad Social.

No obstante, si las especificaciones del plan de pensiones lo prevén, podrá anticiparse la percepción de la prestación correspondiente a jubilación a partir de los 60 años de edad, pero a tal efecto, será preciso que concurran en el partícipe las siguientes circunstancias:

a) Que haya cesado en toda actividad determinante del alta en la Seguridad Social, sin perjuicio de que, en su caso, continúe asimilado al alta en algún régimen de la Seguridad Social.

b) Que en el momento de solicitar la disposición anticipada no reúna todavía los requisitos para la obtención de la prestación de jubilación en el régimen de la Seguridad Social correspondiente.

b) Situación legal de desempleo a consecuencia de Expediente de Regulación de Empleo.

En este supuesto, se podrá pedir el anticipo de la prestación correspondiente a la jubilación en caso de que el partícipe, cualquiera que sea su edad, pudiendo establecerse en las especificaciones de los planes de pensiones el pago anticipado de la prestación correspondiente a la jubilación en caso de que el partícipe extinga su relación laboral y pase a situación legal de desempleo en los casos contemplados en los artículos 49.1.g), 51, 52, y 57 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre.

c) Incapacidad laboral total y permanente para la profesión habitual o absoluta y permanente para todo trabajo, y la gran invalidez, determinada conforme al régimen correspondiente de Seguridad Social.

d) Desempleo de larga duración o de enfermedad grave.

e) Dependencia severa o gran dependencia del partícipe regulada en la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia.

f) Muerte del partícipe o beneficiario, que puede generar derecho a prestaciones de viudedad, orfandad o a favor de otros herederos o personas designadas.

Se han venido ampliando poco a poco las posibilidades de disponer anticipadamente del importe de estos derechos consolidados. Así la Ley 26/2014, de 27 de noviembre (IRPF), a través de su disposición final primera modificó el artículo 8.8 del TR 1/02 LRPFP, introdujo el presente nuevo supuesto concreto,

g) Disposición anticipada de derechos consolidados correspondiente a aportaciones realizadas con al menos diez años de antigüedad.

Ahora, como novedad en vigor desde el 11/02/2018, se ha concretado definitivamente dicha opción de rescate anticipado última citada por medio del Real Decreto 62/2018, de 9 de febrero, a través de la modificación de la disposición transitoria séptima del Reglamento de planes y fondos de pensiones (RD 304/2004, de 20 de febrero).

La consecuencia de ello es que los derechos derivados de aportaciones a planes de pensiones efectuadas hasta el 31 de diciembre de 2015, con los rendimientos correspondientes a las mismas, serán disponibles a partir del 1 de enero de 2025.

Pero además, las aportaciones efectuadas a partir del 2016 podrán ser rescatadas a los diez años, esto es, en 2016, las de 2017 en 2027, y así sucesivamente.

Debe recordarse no obstante que dicha disposición anticipada, total o parcial se podrá realizar directamente respecto de los planes del sistema individual y los del sistema asociado pero, para el caso el caso de los del sistema de empleo, únicamente cuando así lo prevean las especificaciones del plan y con las condiciones o limitaciones que éstas establezcan en su caso.

Desde VINCIT Abogados recomendamos estudiar la situación particular de cada participe que pueda dar derecho al rescate o al anticipo de las prestaciones dentro de su Plan de Pensiones, así como la regulación misma en las especificaciones de dicho Plan, o, subsidiariamente, una prevención económico y financiera particular con un horizonte más cercano en 2025, siempre que se hicieran aportaciones anteriores a 1 de Enero de 2016, y con la expectativa de poder hacer una valoración sobre su posible anticipo.

VINCIT ABOGADOS.

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Jun 3, 2018 por VINCIT