Impuestos

Así se deduce de una reciente Consulta de la Dirección General de Tributos (DGT) de 11/04/18, en la que, para una disolución de una indivisión en dos inmuebles por mitad propiedad de dos cónyuges casados en régimen de separación de bienes, pretendiendo adjudicarse cada uno un inmueble por entero, se compensa en metálico al que se adjudicase el de mayor valor.

Hasta ahora, el criterio constante mantenido por la propia DGT, citando la propia doctrina reiterada del Tribunal Supremo en la materia desde antiguo, era que la división de la cosa común y la consiguiente adjudicación a cada comunero en proporción a su interés en la comunidad de las partes resultantes no era una transmisión patrimonial propiamente dicha –ni a efectos civiles ni a efectos fiscales- sino una mera especificación o concreción de un derecho abstracto preexistente.

En consecuencia, la extinción o disolución de la comunidad y consiguiente adjudicación de bienes o derechos a cada uno de los comuneros en proporción a su cuota de participación no se consideraría una verdadera transmisión, bien entendido que dicha adjudicación no es una verdadera transmisión al no atribuirse al comunero algo que éste no tuviera con anterioridad (artículo 450 del Código Civil) no era una tal.

Pero es que, además, y como excepción, cuando la cosa/s común fuera sea indivisible/s, ya sea por su propia naturaleza o porque pueda desmerecer mucho por la indivisión, la única forma de extinción de la comunidad es adjudicarla a uno de los comuneros con la obligación de abonar a los otros el exceso en metálico (art. 1062 del CC). En estos casos, dicho exceso no sería considerada transmisión patrimonial onerosa a los efectos del artículo 7.2.B) del Texto Refundido del ITP y AJD por lo que la concurrencia de todos los requisitos establecidos en el artículo 31.2 del Texto Refundido del ITP y AJD determinarían su tributación por la cuota variable del documento notarial.

Sin embargo, ahora, la DGT, a través de su consulta de 11/04/2018, se desmarca de la doctrina antedicha y mantenida largamente en el tiempo, para manifestar por el contrario que en dicha situación se producen dos hechos imponibles sujetos a AJD:

1.- Con la disolución de comunidad de bienes sujeto a AJD, debiendo tributar cada uno de los comuneros por los bienes que se adjudicase.

2.- Con el exceso de adjudicación inevitable, también sujeto a AJD, pero tributando solo el beneficiario del exceso adjudicado por el valor del mismo.

De consolidarse dicha opinión emitida por la administración tributaria, o aceptarse la tributación por los sujetos pasivos (en prevención de problemas o contingencias) ahora, nos encontraríamos que estas típicas operaciones de división de cosa común habituales en la división de patrimonios matrimoniales, familiares, hereditarios o incluso patrimoniales entre socios, se encarecerían en lo correspondiente a tener que tributar por AJD, además, en el añadido del exceso adjudicado por el beneficiado en la adjudicación. Es decir, un pellizco más a lo que había anteriormente.

No diremos que es una total sorpresa, pues la administración tributaria, a través de la propia DGT como por parte de algún órgano inspector de alguna CCAA, vienen amagando con alterar el criterio lógico y jurídico mantenido hasta la fecha.

Ello no obstante, es discutible y recurrible dicha nueva postura de la DGT, con sólidos argumentos a favor del contribuyente, motivo por el que desde VINCIT ABOGADOS recomendamos siempre el estudio de la situación concreta del caso, la preparación de documentación y pruebas que avalen la indivisibilidad, la valoración e imposibilidad de alteración material de los inmuebles, así como el correcto reparto de todos los bienes en indivisión a uno de los comuneros.

VINCIT ABOGADOS
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Jun 6, 2018 por VINCIT